Además de este patrimonio edificado, todo un caudal en muchos arroyos de cultura riega el municipio. De los trajes, los cantos y los bailes al teatro, los ritos de la vida y los saberes para la gestión del territorio. De la gastronomía a los elementos de protección mágica de la casa. De los cuentos a las leyendas y los dichos didácticos. De la etnobotánica al bote de las conservas naturales.